Te regalo todo


















L'anecdote.
Cuando era chica (como todos los chicos) me regalaban cosas que no me gustaban y, casi poseída, frecuenté un culto prohibido: regalar lo que me regalaban. Es por eso que, para cada nuevo cumpleaños, volvía a envolver algún regalo no deseado.
Aquí, la posesión, la transmutación, no es regalar lo que me regalaban, sino clamar al olvido (o al menos al silencio) a través de alegorías (regalos), de las ficciones de invisibilidades, recuerdos, ideas, etc, representando todo aquello que ya no quiero y que ya no deseo poseer en mi memoria.

Objetos ficcionarios
Sólo son una ficción. Se utilizan para sugerir una materialidad de objetos invisibles.

Sugerencia: Para deshacerte de invisibilidades, haz regalos con sus objetos ficcionarios.

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